AgXeed ha presentado su nuevo robot autónomo: el AgBot T2 7 SERIES. Se trata de un tractor de orugas con 230 CV de potencia y un sistema que le permite trabajar sin conductor, planificando su ruta y registrando cada tarea. Su objetivo: aumentar la eficiencia del trabajo en el campo sin dañar el suelo.
Potencia de tractor, pisada ligera
El AgBot T2 7 SERIES combina la fuerza de un tractor grande con la ligereza de una máquina de orugas. Su motor diésel-eléctrico alcanza los 230 CV de potencia, suficientes para realizar labores exigentes como el arado o la siembra en grandes superficies. Sin embargo, su peso (algo más de ocho toneladas) y el uso de orugas permiten repartir mejor la carga sobre el terreno.
Eso significa que ejerce menos presión sobre el suelo, menos de 30 kilopascales según la marca. En la práctica, esto ayuda a evitar la compactación, un problema que reduce la capacidad del terreno para absorber agua y aire, afectando al rendimiento de los cultivos. El ancho de las orugas puede ajustarse entre 1,5 y 3,2 metros, lo que facilita su uso en diferentes tipos de cultivo y condiciones del terreno.

Un robot que se conduce solo
El AgBot no necesita un operador sentado al volante. Gracias al sistema TraXwise, el agricultor puede planificar desde el ordenador o el móvil las rutas de trabajo, definir los límites de la parcela y seguir en directo lo que está haciendo la máquina. Todo queda registrado automáticamente: qué tarea realiza, con qué implemento y en qué zona exacta del campo.
El robot está preparado para trabajar de forma completamente autónoma. Para garantizar la seguridad, incorpora sensores que detectan obstáculos, geocercas que limitan el área de movimiento y protocolos de emergencia. Si ocurre algo imprevisto, el sistema se detiene de forma automática. AgXeed busca con ello liberar tiempo al agricultor, permitiéndole dedicarse a otras tareas mientras el AgBot trabaja por su cuenta.
Pensado para explotaciones exigentes
La compañía ha diseñado el AgBot T2 para agricultores y contratistas que gestionan grandes superficies o que necesitan mantener un ritmo de trabajo constante. Puede utilizarse con diferentes aperos: para labores profundas, preparación del terreno, siembra o trabajos en pendiente. Su elevador trasero soporta hasta 9 toneladas, y también cuenta con toma de fuerza delantera, lo que amplía las opciones de uso.
Aunque su autonomía promete simplificar muchas tareas, su presentación también ha dejado algunas preguntas: ¿cómo se adaptará a distintos tipos de suelo en España?, ¿qué nivel de mantenimiento requerirá?, ¿cuál será el coste real frente a un tractor convencional? Son cuestiones se podrán ir resolviendo en las demostraciones y ferias organizadas por la marca, donde los agricultores pueden probar este robot y recibir asesoramiento técnico.




