En Valencia, combaten las plagas de los viñedos gracias a la confusión sexual. Y es que, la Conserjería de Agricultura ha distribuido más de 3 millones de difusores de feromonas entre los viticultores. Una estrategia que reduce en un 83 % el uso de productos químicos y marca el camino hacia una viticultura más limpia, eficaz y alineada con las exigencias del mercado europeo.

La plaga más temida del viñedo, controlada sin químicos
La polilla de la vid (Lobesia botrana) es uno de los enemigos más persistentes y dañinos para los viñedos españoles. Las larvas perforan los granos de uva, abren la puerta a otras enfermedades y pueden arruinar la cosecha. Hasta hace poco, el arma principal contra esta plaga eran los insecticidas. Pero la Comunidad Valenciana ha apostado por una técnica radicalmente distinta: la confusión sexual con feromonas.
En total, se han repartido 3,1 millones de difusores en 20.600 hectáreas de viñedo, el 33 % de toda la superficie cultivada de uva en la región. La idea detrás de este invento es muy sencilla: llenar el aire alrededor del viñedo con el “olor” que emiten las hembras de polilla, de forma que los machos no puedan localizarlas para aparearse. Al no haber fecundación, se interrumpe el ciclo biológico de la plaga.

Una alternativa limpia, eficaz y rentable
Frente a los tratamientos convencionales, que suelen requerir hasta 1,8 litros de insecticida por hectárea, los difusores solo utilizan 76 gramos de feromona por hectárea. El resultado: una reducción de más del 80 % en el uso de fitosanitarios. Y no solo eso: no deja residuos en la uva, no se daña a insectos beneficiosos, y se elimina el riesgo químico para los propios agricultores.
Además, los dispositivos funcionan durante toda la campaña sin necesidad de recambios. Se colocan a principios de temporada y liberan feromonas de forma constante durante varios meses, cubriendo todas las generaciones de la polilla.
La Conselleria de Agricultura ha financiado el 50 % de los difusores para los agricultores, que han asumido la otra mitad. También se han repartido 400.000 difusores adicionales para combatir el melazo de la vid (Planococcus ficus), una plaga creciente en la uva de mesa.
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