Un equipo de investigadores en Suiza ha creado un dron que no solo vuela. También puede caminar, saltar y despegar desde lugares difíciles. Está inspirado en cuervos y grajos, unos pájaros que se mueven con facilidad entre el suelo y el aire.

Patas de pájaro para un dron ligero y ágil
El dron se llama RAVEN y lo ha desarrollado la Escuela Politécnica Federal de Lausana (EPFL), en Suiza, la misma detrás de los paneles solares transparentes de los que hablamos en esta noticia. Su diseño imita las patas de los cuervos. Gracias a eso, puede andar por el suelo, dar un salto y empezar a volar, sin necesidad de pistas ni ayuda externa.
Esto es útil en lugares donde los drones normales no pueden despegar, como terrenos irregulares, zonas con obstáculos o espacios estrechos. Además, sus patas son muy ligeras. Pesan poco y están diseñadas para mantener el equilibrio entre fuerza y movilidad.
Las patas del dron combinan resortes y motores que imitan los músculos de las aves. Pueden colocarse en distintas posiciones para caminar, mantenerse firmes o saltar. Todo esto en un aparato que apenas pesa 620 gramos.

Posibles usos en el campo y en zonas de difícil acceso
Aunque este dron aún está en fase de pruebas, ya se conocen sus posibles aplicaciones. Podría ser útil en inspecciones agrícolas, especialmente en fincas con terrenos complicados. También en situaciones de emergencia, como incendios o catástrofes, donde es difícil moverse por tierra o aterrizar un dron.
Los investigadores han probado los distintos tipos de despegue. El salto antes del vuelo ha resultado ser el más eficiente, ya que ahorra energía y permite ganar altura de forma rápida. También han trabajado con expertos en biomecánica para entender mejor cómo se mueven las aves, y aplicar esos principios a la robótica.
Este avance es solo el principio. El equipo ya está mejorando el diseño para que el dron pueda aterrizar en más tipos de terreno y moverse con mayor precisión.




