Investigadores españoles han desarrollado un método preciso para detectar y combatir la “seca”. Esta plaga afecta principalmente a las encinas y los alcornoques de las dehesas españolas. Gracias a drones equipados con tecnología de imágenes térmicas y multiespectrales, el equipo ha logrado detectar los árboles afectados por la enfermedad antes de que los síntomas fuesen visibles.

Una de las plagas más dañinas del mundo
La “seca” pudre las raíces de los árboles e impide la absorción adecuada de agua y nutrientes. Puede, incluso, llegar a causar la muerte del árbol. Sus síntomas más habituales son la presencia de manchas negras en las hojas y ramas, la pérdida de follaje y el debilitamiento general del árbol.
No tiene cura, aunque se puede utilizar yeso agrícola o carbonato de calcio para reducir los efectos de la enfermedad. Por eso, los expertos aconsejan vigilar constantemente los árboles afectados antes de que la plaga se extienda demasiado y cause daños irreparables.

España da con la clave para su detección
El estudio del Instituto de Agricultura Sostenible (IAS) ha demostrado cómo la combinación de sensores multiespectrales y térmicos, junto con modelos de aprendizaje automático, pueden cambiar la gestión de la enfermedad. Unos drones equipados con esta tecnología, han evaluado casi 2.300 árboles de España y Portugal. Lograron detectar la enfermedad con una precisión de más del 76%, identificando incluso árboles en decaimiento que, a simple vista, no se sabía que estaban infectados.
Mejorar este método podría ser una alternativa rentable y eficiente para vigilar la salud de la dehesa. Al detectar la “seca” rápidamente, se podrían realizar intervenciones tempranas y más efectivas para controlar la propagación del hongo.
“Detectar a tiempo el deterioro de su salud es vital para una gestión forestal eficaz”, concluye Alberto Hornero, líder de la investigación del IAS.




