Cada gota cuenta. En un escenario marcado por la escasez de agua y el aumento de los costes de producción, conocer con precisión cómo riega una explotación puede marcar la diferencia entre desperdiciar recursos o mejorar la rentabilidad. La agricultura de precisión sigue avanzando y ahora pone el foco en un aspecto que, hasta ahora, apenas se medía: el rendimiento real de los sistemas de riego.
Con ese objetivo, Komet Irrigation ha anunciado una inversión de seis cifras para crear una nueva división de Ingeniería de Aplicaciones y Sistemas Digitales y poner en marcha un Experience Hub en Brasil, un centro de investigación y formación que analizará el comportamiento de los sistemas de riego por pivote. Aunque las instalaciones estarán ubicadas en el país sudamericano, el conocimiento obtenido estará disponible para agricultores y profesionales del sector de todo el mundo, incluido el mercado europeo.

Del aspersor al cultivo: el punto donde todavía faltan datos
La digitalización ha transformado numerosas tareas agrícolas, desde la maquinaria hasta la monitorización de cultivos. Sin embargo, el riego sigue siendo una de las variables menos analizadas dentro de una explotación, pese a su impacto directo sobre la producción y el consumo de agua.
«La agricultura se ha vuelto cada vez más impulsada por datos, pero el riego sigue siendo una de las variables menos medidas dentro de la producción agrícola. Creemos que la próxima generación de avances provendrá no solo de mejores productos, sino también de mejor información«, explica Andree Groos, CEO de Komet Irrigation.
El nuevo centro estudiará cuestiones como el desgaste de los aspersores, la uniformidad en la distribución del agua, la influencia del viento o la temperatura durante el riego y la eficiencia general de los equipos. El objetivo es comprender con mayor precisión qué sucede entre el momento en que el agua sale del aspersor y llega realmente al cultivo.
Más información para tomar mejores decisiones
La iniciativa pretende desarrollar indicadores y herramientas digitales que permitan a agricultores, distribuidores y técnicos basar sus decisiones en datos objetivos, en lugar de depender únicamente de la experiencia acumulada.
«Nuestro objetivo es generar datos que permitan a productores y socios tomar decisiones con mayor confianza. Estamos pasando de la observación a la medición, y de las suposiciones a la evidencia«, señala Gustavo Hossri, director global de Innovación de Komet Irrigation.
Para el sector agrícola español, donde la eficiencia hídrica se ha convertido en una prioridad debido a las sequías recurrentes y a las crecientes restricciones en el uso del agua, este tipo de investigaciones puede contribuir al desarrollo de tecnologías capaces de optimizar cada riego, reducir pérdidas y mejorar la sostenibilidad de las explotaciones.
El futuro del riego pasa por combinar tecnología y conocimiento
La apuesta de Komet Irrigation refleja una tendencia cada vez más presente en la agricultura: la innovación ya no consiste únicamente en fabricar mejores equipos, sino también en conocer cómo funcionan sobre el terreno. La combinación de sensores, análisis de datos e inteligencia digital está abriendo la puerta a una gestión del agua mucho más precisa.
Como resume Andree Groos, «el agua se convertirá en uno de los recursos más estratégicos para la agricultura. Creemos que el futuro pertenece a quienes comprenden más y utilizan los recursos de manera más inteligente«. Todo apunta a que los datos serán uno de los principales aliados para lograrlo.




