Un estudio de la Universidad Politécnica de Madrid demuestra que la producción de energía solar puede ayudar a descarbonizar una de las industrias más importantes de España y Europa: la industria agroalimentaria.

Una oportunidad real para reducir emisiones en el sector agroalimentario
La industria agroalimentaria es clave en la economía española. Es la primera rama manufacturera del sector industrial. También es una de las que más energía consume, sobre todo en operaciones como escaldar, ahumar o limpiar alimentos. La mayoría de estas tareas se realizan con combustibles fósiles. Pero, ¿y si esa energía viniera del sol?
Un equipo de investigadores de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM) ha analizado cómo aplicar sistemas solares térmicos de baja temperatura (SST) en la industria agroalimentaria. Han estudiado casi 1.300.000 casos en toda Europa. ¿El resultado? Es posible ahorrar energía y reducir emisiones de forma significativa.
En los escenarios más favorables, los SST podrían evitar la emisión de hasta 400 kg de CO₂ equivalente por metro cuadrado. Esto se traduce en una reducción importante del impacto ambiental.

¿Cuándo son viables los sistemas solares térmicos?
Según los investigadores, varios factores influyen en que estos sistemas sean rentables o no:
- La frecuencia de uso (cuántos días a la semana se consume energía)
- La regularidad de la demanda (si se usa energía todos los días o solo de vez en cuando)
- El precio de la energía
- La localización y la inversión necesaria
Por ejemplo, en industrias donde solo se consume energía un día a la semana, los sistemas no son viables. Pero si hay consumo tres días no consecutivos, la cosa cambia. Y si la demanda es diaria, el tiempo que se tarda en recuperar la inversión se reduce más de un 30 %.
También importa a qué hora se necesita la energía. Si todo el consumo se concentra en la mañana, el sistema es menos rentable. Pero si se reparte durante el día, los beneficios aumentan.
Más rentables si la energía es cara
Los precios de la energía también marcan la diferencia. Si los precios son bajos, como antes de 2021, solo los escenarios con buena radiación solar, inversión baja y consumo constante salen rentables. Pero si los precios son parecidos a los de los últimos años, los sistemas solares térmicos se vuelven mucho más interesantes. En esos casos, se puede ahorrar mucha energía y reducir emisiones de forma efectiva.
En Campo Digital ya hemos hablado de cómo combinar agricultura, ganadería y producción de energía solar a través de la agrivoltaica. Este nuevo estudio refuerza el mensaje: la energía solar es una oportunidad real para el campo.




