Una empresa canadiense lanza una envoltura para pacas hecha con materiales naturales, totalmente compostable. ¿El objetivo? Acabar con los miles de microplásticos que contaminan el suelo agrícola. Ya se usa en América del Norte y CNH, el grupo de Case IH y New Holland, está detrás del proyecto. Su llegada a Europa podría ser cuestión de tiempo.

¿El fin del plástico en el empacado?
Solo en España, la actividad agraria genera cada año cerca de 160.000 toneladas de residuos plásticos. Una parte acaba abandonada en el campo, pudiendo ser ingeridas por el ganado o quedar enredada en la maquinaria. Otra parte importante se quema o se entierra, teniendo un gran impacto ambiental y económico.
Ante este problema, Nature’s Net Wrap, una empresa fundada por dos ganaderos canadienses, ha creado una malla compostable para pacas. La idea nació en 2015, cuando Austin Ruud, uno de sus creadores, se cansó de pelear con el plástico atascado en sus máquinas. Desarrollo entonces esta envoltura con biopolímeros y fibras naturales, que se descompone sin dejar residuos. Ya ha sido probada en diferentes zonas y con distintas empacadoras. El resultado: resiste igual que una malla normal, pero se descompone en el suelo sin dejar microplásticos.
Apoyo de CNH y pruebas en campo
El invento no ha pasado desapercibido. CNH Ventures, el fondo de inversión del grupo que agrupa a New Holland, Case IH y Steyr, apostó por el proyecto a principios de 2024. Gracias a esta fuerte inversión, el producto se lanzó en Norteamérica a través de sus redes de concesionarios.
Desde entonces, sus creadores han recibido peticiones de agricultores de todo el mundo, interesados en probar la malla. De momento, solo está disponible en América del Norte, pero se prevé que comience la expansión por Europa este mismo año.

Menos plástico, menos problemas
Para los agricultores y ganaderos que usan miles de pacas al año, este producto podría marcar un cambio importante en su trabajo. No habría que quemar ni enterrar el plástico después de usarlo; no tendrían que temer que se enrede en la maquinaria, evitando averías y no contaminarían el suelo, el agua ni el alimento del ganado.
Según sus creadores, algunos agricultores se han interesado por esta malla para otros usos en cultivos como tomates o flores. También han encontrado clientes fuera del sector agro, en instituciones públicas y privadas para empacar los residuos vegetales de las grandes ciudades.




