La agricultura regenerativa busca mejorar la salud del suelo y contribuir a la captura de carbono. Ahora, una iniciativa quiere conectar ese impacto ambiental con la tecnología blockchain: Cool Earth Coin ha abierto la suscripción pública de $CEC, un criptoactivo que representa CO₂ capturado mediante prácticas agrícolas regenerativas. La propuesta plantea nuevas vías para seguir la huella ambiental del campo, aunque también incorpora riesgos que conviene conocer antes de valorar su uso.
El proyecto, impulsado por Cool Fruit Company, está dirigido a quienes quieran adquirir este activo digital. Cada unidad representa 100 gramos de CO₂ capturados, verificados y certificados, que posteriormente se registran mediante tecnología blockchain. La suscripción pública comenzó el 1 de octubre de 2026 y permanecerá abierta hasta el 31 de mayo de 2027.
Del suelo a la blockchain: cómo se registra el carbono
El sistema parte de prácticas de agricultura regenerativa capaces de favorecer la captura de carbono en el suelo. Después, entidades independientes verifican y certifican esa captura, que se representa digitalmente mediante un CEC. El proyecto utiliza la red Polygon PoS y el estándar ERC-3643 para registrar los activos. El objetivo es conectar el proceso que ocurre en las explotaciones agrícolas con un registro digital que permita seguir la trazabilidad de cada unidad.
¿Qué sucede cuando ese carbono se utiliza para compensar emisiones? Según el mecanismo descrito por la compañía, el CEC correspondiente se retira de la circulación y deja de estar disponible para nuevas operaciones. Así se busca evitar que una misma unidad se utilice varias veces para justificar compensaciones.
No obstante, la existencia de un registro digital no sustituye por sí sola la comprobación de los resultados ambientales. Para valorar el impacto real de una iniciativa de este tipo, resulta importante conocer cómo se mide el carbono capturado, qué metodología se aplica y cómo se realiza su verificación independiente.

Una oferta de 5 millones de euros hasta mayo de 2027
La oferta pública contempla 625 millones de CEC, a un precio fijo de 0,008 euros por unidad, con un objetivo de captación de cinco millones de euros.
Quienes adquieran el activo podrán conservarlo o transmitirlo posteriormente a través de la plataforma habilitada, conforme a sus condiciones. Si se utiliza para compensar emisiones, se aplicará el mecanismo de retirada previsto. El documento informativo o whitepaper, publicado el 24 de agosto de 2026, recoge las características, las condiciones y los riesgos asociados al activo. La suscripción requiere, además, una verificación previa de identidad.
Qué riesgos conviene tener en cuenta
Cool Earth Coin enmarca el proyecto en el Reglamento europeo MiCA, relativo a los mercados de criptoactivos, y señala que su whitepaper ha sido notificado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). Esa notificación no equivale a una aprobación del proyecto por parte del organismo supervisor.
La compañía advierte de que $CEC puede perder total o parcialmente su valor, no ser siempre transferible y carecer de liquidez. Tampoco está cubierto por los sistemas europeos de garantía de depósitos o indemnización de inversores mencionados en su documentación.
Agricultura regenerativa y nuevas herramientas digitales
La iniciativa se suma a la búsqueda de herramientas que permitan identificar y seguir el impacto ambiental de la actividad agraria. Desde la compañía señalan que «la agricultura regenerativa genera un impacto que debe poder identificarse, verificarse y seguirse, y este proyecto explora una nueva forma de representarlo digitalmente».
El interés para el sector dependerá de cómo se demuestre ese impacto y de las oportunidades que pueda generar para las explotaciones. La conexión entre agricultura regenerativa y blockchain abre una nueva vía de exploración, pero su evolución exigirá transparencia en la medición del carbono y claridad sobre el valor económico que puede aportar a los agricultores.




