El daño provocado por aves en los momentos clave de la campaña sigue siendo un problema para muchas explotaciones. Frente a redes y sistemas acústicos, el uso de láser combinado con inteligencia artificial empieza a abrirse paso en el sector agrícola como una herramienta no letal para proteger cultivos y reforzar la bioseguridad.

Cómo funciona el láser para ahuyentar aves
Los sistemas de control de aves por láser se basan en un principio simple. Las aves interpretan el haz de luz verde en movimiento como un objeto que se aproxima y activan su respuesta de huida.
Los equipos más recientes incorporan inteligencia artificial para detectar la presencia de aves y modificar de forma automática la trayectoria del láser. De este modo, se evita que los animales se acostumbren al estímulo.
Estos sistemas están pensados para trabajar de forma continua, especialmente durante los periodos de mayor riesgo, como la maduración y la cosecha. También pueden detener o cambiar el recorrido del láser cuando se detecta la presencia de personas, ganado o vehículos en la zona de trabajo.
Su aplicación se dirige, sobre todo, a explotaciones de frutales, viñedo y cultivos extensivos en fases sensibles.
Primeros resultados en agricultura y respaldo científico
El láser se está usando por todo el mundo. Desde fincas de fruta en América hasta viñedos en España. Incluso se utiliza para reducir el contacto de aves silvestres con instalaciones ganaderas y granjas avícolas.
Desde el punto de vista científico, uno de los estudios más citados es el realizado por la Universidad de Wageningen, en Países Bajos. En este trabajo, el uso de láser permitió reducir de forma muy significativa la presencia de aves en las zonas monitorizadas. “Cuando el láser estaba siendo utilizado, los pastizales quedaban ‘barridos limpios’ durante el día”, explica Armin Elbers, investigador de la Universidad de Wageningen.

Una herramienta no letal que gana interés en el campo
En muchas explotaciones, las redes, las mallas o los sistemas sonoros siguen siendo las principales herramientas para controlar la presencia de aves. Sin embargo, su eficacia puede disminuir con el tiempo. El láser se plantea como una solución complementaria, automatizada y sin uso de productos químicos. Su integración con inteligencia artificial permite adaptar el funcionamiento a cada explotación y a los momentos de mayor presión de aves.
Imágenes: Bird Control Group




